Operativo ambiental: destruyen tres trampas y hallan un surubí muerto
Operativo fiscal revela grave depredación en cauces del departamento de Caazapá. Autoridades advierten que los seis principales ríos de la zona estarían afectados por presas ilegales.

BUENA VISTA. En un procedimiento encabezado por la fiscal de la Unidad Especializada en Delitos Ambientales, Lisa Baeza, fueron destruidas tres trampas ilegales para la captura de peces instaladas en cauces hídricos del distrito.
El operativo contó con la participación de efectivos del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y técnicos del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), quienes procedieron a desmontar las estructuras conocidas como “pira ñuha”, instaladas de manera transversal en los arroyos para impedir el libre desplazamiento de peces.
Durante la intervención fue encontrado un ejemplar de surubí sin vida dentro de una de las presas, lo que evidencia el impacto directo de este tipo de prácticas sobre especies de alto valor ecológico y comercial.
Según los intervinientes, la cantidad de trampas en la región es considerable y el trabajo continuará en los próximos días ante la magnitud del problema.

Seis cauces afectados
De acuerdo con datos recabados en la zona, no solo el arroyo Capiibary presenta este tipo de estructuras ilegales. También existirían trampas en el río Pirapó, en la zona denominada Rosario (distrito de Caazapá), así como en sectores del río Tebicuary que corresponden a San Juan Nepomuceno y Tava’i.

Conocedores del área sostienen que los seis principales cauces que cruzan el departamento estarían afectados: Tebicuary, Tebicuary-mi, Capiibary, Capiibary-mi, Pirapó y Pirapó-mi.
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Cómo operan las trampas
Las denominadas “pira ñuha” consisten en estructuras artesanales construidas con estacas de madera clavadas en el lecho del arroyo, reforzadas con tablas y ramas entrelazadas. Estas forman un cerco que prácticamente bloquea el paso natural del agua y canaliza el flujo hacia un punto estrecho donde los peces quedan atrapados.

Este sistema no discrimina tamaño ni especie, lo que provoca una depredación indiscriminada y altera el equilibrio ecológico del ecosistema acuático, además de modificar la dinámica natural del cauce.
Las autoridades no descartan nuevas intervenciones en los próximos días.



