Opinión

El verdadero hito histórico de San Juan Nepomuceno

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El verdadero hito histórico de San Juan Nepomuceno

Por: Antonio Caballero

En la política criolla local se ha vuelto costumbre, en los últimos días, inflar los logros. Todo parece ser “histórico”: una inauguración, una visita oficial o incluso una simple promesa. La palabra se repite tanto que termina perdiendo su verdadero significado.

Pero los hechos históricos no se declaran; se demuestran.

San Juan Nepomuceno tiene un ejemplo claro. El 2 de febrero de 2018, el diario ABC Color publicó una noticia que, con el paso del tiempo, demuestra ser uno de los acontecimientos administrativos más importantes en la historia del distrito. Después de 114 años de la creación del municipio, la ciudad logró finalmente delimitar su ejido urbano y establecer cuentas catastrales para los terrenos. Ese acontecimiento sí fue un verdadero hito histórico.

Puede parecer un detalle técnico, pero no lo es.

Durante décadas, diferentes administraciones municipales anunciaron estudios, gastaron recursos públicos y prometieron resolver el problema de la delimitación del ejido urbano. El dinero se fue, las gestiones quedaron a medio camino y el proyecto terminó convirtiéndose en una larga lista de intentos frustrados.

Hasta que finalmente se concretó.

En aquel entonces, el intendente municipal Orlando Rojas firmó el acuerdo con autoridades del Servicio Nacional de Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda, formalizando un proceso que permitió ordenar legalmente la ciudad.

Ese paso cambió mucho más que un simple plano urbano.

Con la asignación de cuentas catastrales, los ciudadanos obtuvieron algo que durante generaciones fue incierto: seguridad jurídica sobre sus propiedades. Los solares dejaron de ser simples posesiones informales y pasaron a tener respaldo legal. Desde entonces, los propietarios pueden utilizar sus terrenos como garantía económica, acceder a créditos o invertir con mayor tranquilidad.

Pero además, ese avance permitió algo que hoy muchos parecen olvidar.

Gracias a la delimitación del ejido urbano y a la titulación de los terrenos —lograda mediante la gestión de la administración de Orlando Rojas— el municipio puede disponer legalmente de predios para instituciones públicas. De hecho, ya se han entregado terrenos documentados para la Policía Nacional, la ANDE o el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia, entre otros organismos del Estado.

Es decir, algunas de las obras que hoy se anuncian con bombos y platillos solo son posibles gracias a aquella decisión administrativa que resolvió un problema arrastrado durante más de un siglo.

Por eso conviene recordar algo simple: no todo lo que se presenta como “histórico” realmente lo es.

Pero cuando una ciudad tarda 114 años en ordenar legalmente su territorio urbano y finalmente lo logra, no hay discusión posible.

Hay un antes y un después.

Eso, sencillamente, es un verdadero hito histórico.

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