Por enésima vez se rompe la “canaleta de oro” del intendente Derlis Molinas
La obra pluvial, adjudicada por G. 35 millones a una empresa sin experiencia en drenaje, vuelve a colapsar pese a reiteradas reparaciones. Técnicos sostienen que su costo real no supera los G. 5 millones y cuestionan la modificación de un badén que funcionaba correctamente.

SAN JUAN NEPOMUCENO. Por enésima vez, la obra pluvial conocida como la “canaleta de oro”, ubicada en la esquina de Coronel Bogado y Curupayty, de esta ciudad caazapeña, impulsada por la administración del intendente colorado cartista Derlis Molinas, volvió a presentar roturas, pese a haber sido reparada días atrás. La situación vuelve a poner en evidencia las deficiencias técnicas en la construcción y mantenimiento de la obra, ejecutada en 2024.
Este domingo, automovilistas que transitaban por la intersección de la mencionada zona se encontraron nuevamente con la rotura de una de las tapas de la canaleta, generando riesgos para la circulación vehicular. Los hierros rotos estan expuestos.
La obra fue adjudicada a una empresa que no cuenta con antecedentes en la ejecución de obras pluviales y, desde su habilitación, presenta fallas de manera recurrente. De acuerdo con datos recogidos, prácticamente cada mes se realizan trabajos de reparación sin lograr una solución definitiva.
Inicialmente, la canaleta fue cubierta con rejillas de varilla torcida que, por su diseño y resistencia, no soportaron el intenso tránsito del lugar. Posteriormente, se optó por taparla con hormigón armado, que igualmente no cumpliría con las especificaciones técnicas necesarias para resistir la carga vehicular, según expertos consultados.
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Según los registros municipales, la comuna pagó G. 35.000.000 por la obra a la empresa Ortigoza, propiedad de María Isabel Méndez. No obstante, especialistas en obras viales señalaron que el costo real de una canaleta de esas características no debería superar los G. 5 millones, y que incluso sumando las reparaciones realizadas, el monto total difícilmente alcanzaría los G. 7 millones.
Cabe señalar que en ese punto existía anteriormente un badén que, según vecinos, funcionaba adecuadamente. Hasta el momento, no se explicó el criterio técnico por el cual la administración municipal decidió modificar la estructura existente.



