La “alcantarilla de oro” vuelve a ser reparada tras nuevas fallas estructurales

Pese a haber sido ejecutada en 2024 y reparada en varias ocasiones, la cuestionada obra ubicada en Coronel Bogado y Curupayty volvió a presentar fallas, reavivando denuncias de sobrefacturación, mala calidad constructiva y presuntos vínculos irregulares entre la empresa adjudicada y la administración municipal.

Reparación actual. Obreros municipales vuelven a intervenir la cuestionada “alcantarilla de oro”, levantada en un sitio donde anteriormente existía un badén que cumplía correctamente la función de drenaje, pero que fue reemplazado por decisión municipal, generando sospechas de una obra innecesaria orientada a la facturación.

 

SAN JUAN NEPOMUCENO. La cuestionada obra municipal conocida como la “alcantarilla de oro”, ubicada en la intersección de las calles Coronel Bogado y Curupayty, vuelve a ser objeto de reparaciones luego de presentar nuevas fallas, pese a haber sido ejecutada recién en el año 2024. La situación refuerza las denuncias ciudadanas sobre deficiencia técnica, despilfarro de recursos públicos y mala gestión municipal.

La estructura, que ya había sido intervenida en reiteradas ocasiones, volvió a colapsar parcialmente. En uno de los extremos, una de las canaletas fue directamente clausurada, lo que provoca que el agua servida proveniente de un edificio de la esquina vuelva a escurrirse sobre el asfalto. En el otro sector, los hierros de la rejilla cedieron y se rompieron, representando un riesgo para peatones y vehículos.

En la fecha, obreros contratados por la Municipalidad de San Juan Nepomuceno iniciaron nuevamente trabajos de reemplazo de las rejillas. Sin embargo, entre los pobladores persisten las dudas: ¿se colocarán esta vez materiales de mejor calidad o se volverá a repetir el mismo esquema de reparaciones deficientes?

Otra de las interrogantes recurrentes es si estos trabajos continúan siendo solventados por la empresa constructora, tal como lo aseguró en su momento el jefe comunal, o si los costos vuelven a recaer sobre las arcas municipales.

Foto de archivo. La llamada “alcantarilla de oro”, ubicada en la esquina de Coronel Bogado y Curupayty, evidencia una vez más la deficiencia del trabajo ejecutado, con rejillas rotas y escurrimiento de agua servida sobre el asfalto, pese a las reiteradas reparaciones.

 

Según técnicos consultados, el costo real de una obra de estas características no debería superar los G. 5.000.000. No obstante, la Municipalidad de San Juan Nepomuceno abonó la suma de G. 35.078.000, lo que representa una presunta sobrefacturación cercana al 600 %, a favor de la empresa “Constructora Ortigoza”.

Dicha firma figura a nombre de María Isabel Méndez Duarte, pero de acuerdo con denuncias ciudadanas, se trataría de una empresa de maletín presuntamente vinculada de manera directa al propio intendente municipal, lo que agrava las sospechas sobre el manejo de los fondos públicos.

“Lamentablemente, esta ciudad se está convirtiendo en una ruina a raíz de la inoperancia de las autoridades municipales actuales”, expresó en su momento María Cardozo de Candia, usuaria frecuente de la vía afectada, reflejando el creciente malestar ciudadano.

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