CAAZAPÁ | “300 millones de esperanza”, pero la demanda supera largamente la ayuda entregada
Con discursos cargados de inclusión y cifras optimistas, autoridades departamentales, municipales y representantes de la Itaipú Binacional y la Fundación Solidaridad entregaron sillas de ruedas y andadores en la Gobernación. Sin embargo, la necesidad real en el departamento sigue siendo mucho mayor.

CAAZAPÁ. En un acto oficial realizado en la sede de la Gobernación, se concretó la entrega de ayudas técnicas destinadas a personas con discapacidad. El evento reunió al gobernador Christian Andrés Acosta, al intendente Amado Díaz Verón y a representantes de Itaipú y de la Fundación Solidaridad, en una jornada marcada por discursos sobre inclusión y trabajo articulado.
Las autoridades insistieron en que la entrega no representa solo un apoyo material, sino “una apuesta concreta a la inclusión y la dignidad”. No obstante, en el propio acto se reconoció que la cantidad de personas con discapacidad en el departamento es elevada y que las necesidades siguen siendo importantes, especialmente en comunidades rurales donde los implementos se deterioran con rapidez por las condiciones del terreno.

Cifras nacionales, realidad local
Desde la Fundación Solidaridad recordaron que el año pasado se entregaron más de 1.100 sillas de ruedas a nivel país y que este año se pretende superar esa cifra. Sin embargo, no se detalló cuántos implementos corresponden específicamente a Caazapá ni qué porcentaje de la demanda departamental cubre esta asistencia.
El propio gobernador calificó el aporte como “300 millones de esperanza”, una frase que sintetizó el tono del acto, aunque sin precisiones sobre la sostenibilidad del programa ni un plan de reposición para quienes ya cuentan con equipos deteriorados.
“Vamos a gestionar y solucionar rápido”, afirmó, al tiempo de reconocer que en zonas rurales las sillas y andadores se desgastan con mayor frecuencia. Esa admisión deja en evidencia que la problemática no es coyuntural, sino estructural.

El valor simbólico y el desafío pendiente
En representación de los beneficiarios, Moisés Gómez agradeció la ayuda recibida. El acto cerró con una entrega simbólica que, según los organizadores, representa “esperanza y nuevas oportunidades”.
Más allá del gesto y del mensaje institucional, la realidad es que el acceso a ayudas técnicas continúa dependiendo en gran medida de convenios y programas puntuales. Mientras tanto, numerosas familias siguen aguardando asistencia en un departamento donde la discapacidad y la pobreza suelen ir de la mano.

El desafío, según coinciden incluso las propias autoridades, no pasa solo por entregar sillas de ruedas, sino por garantizar políticas públicas sostenidas que permitan inclusión real y permanente, más allá de los actos protocolares.



