San Juan Nepomuceno: obra de drenaje para agua de lluvia, ejecutada el año pasado, ya está destruida
SAN JUAN NEPOMUCENO. (por Antonio Caballero) La obra de drenaje para agua de lluvia, ubicada en la esquina de las calles Félix Bogado y Curupayty, cuya inversión ascendió a 106 millones de guaraníes, según la rendición enviada por la Municipalidad al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), ha quedado completamente destruida, a pesar de haber sido ejecutada apenas el año pasado.
La obra, que fue llevada a cabo por la actual administración municipal local, a cargo de Derlis Molinas (ANR), no ha cumplido con la función para la cual fue diseñada, ya que en un corto período de tiempo se deterioró y perdió su efectividad.
Esta situación ha generado preocupación entre los habitantes de la zona, quienes exigen mayor control y transparencia en la ejecución de proyectos financiados con recursos públicos.
El elevado costo de la obra, sumado a la rápida destrucción, ha puesto en evidencia la deficiencia en la calidad de la infraestructura construida. Un transeúnte, Juan de Jesús Aquino, quien observó la obra, expresó: "Posiblemente este drenaje fue construido por alguien que no tiene idea de cómo hacer este tipo de trabajo, porque no es obra de albañil ni de herrero. La verdad es una burla al contribuyente."
Por otro lado, expertos en el tema señalan que es imprescindible que las autoridades locales aseguren que las obras públicas cumplan con los estándares mínimos de calidad. En este sentido, instan a una mayor fiscalización y a la asignación de recursos a proyectos que garanticen durabilidad y funcionalidad.

Si se confirma que hubo una mala gestión en la ejecución de la obra, los ciudadanos tienen el derecho de presentar denuncias ante organismos como la Contraloría General de la República o el Ministerio Público, con el fin de obtener una rendición de cuentas y, si corresponde, aplicar sanciones.
Este llamado también apunta a los ediles, quienes, como los principales fiscalizadores, deben garantizar que las obras se realicen con la calidad y transparencia esperadas.
La falta de una adecuada fiscalización y la ejecución de obras de baja calidad siguen siendo un desafío para la administración pública, que tiene la responsabilidad de asegurar el buen uso de los recursos provenientes de los impuestos de los ciudadanos.
Intentamos conocer la versión del jefe comunal pero el mismo no atendió nuestro llamado. Estamos abiertos a escuchar sus explicaciones sobre el mal estado de la obra recientemente construida.







