Promesas rotas y canillas secas: sigue el calvario por la falta de agua en San Juan Nepomuceno
SAN JUAN NEPOMUCENO. A casi seis meses de asumir, el presidente de la Junta de Saneamiento, César Rolón, no cumplió su promesa de solucionar el problema del agua en pocos días. Los usuarios siguen sin el servicio básico incluso en días de lluvia. Tampoco presentó su renuncia, como había asegurado inicialmente.
La situación de la Junta de Saneamiento de San Juan Nepomuceno, sigue generando indignación. El servicio de agua corriente continúa siendo irregular y deficiente, afectando a cientos de familias que deben recolectar agua de madrugada o buscar alternativas para cubrir sus necesidades básicas.
César Rolón, actual presidente de la Junta, asumió el cargo con bombos y platillos a inicios de año. En ese momento, aseguró públicamente que resolvería el problema del suministro en cuestión de días, y que, si no lo lograba, presentaría su renuncia. Sin embargo, ni la solución llegó ni la renuncia se concretó.
Lo más preocupante, según vecinos y referentes de la ciudad, es que la falta de agua persiste incluso en condiciones climáticas atípicas: en pleno invierno y con días de lluvia, el suministro sigue siendo nulo o intermitente.
Rolón llegó al cargo con el respaldo político del intendente Derlis Molinas, quien ha sido duramente criticado por politizar una institución que debería estar enfocada exclusivamente en garantizar un servicio básico a la población. “La Junta de Saneamiento se volvió una herramienta de campaña, y ahora estamos pagando las consecuencias”, expresó una vecina durante una reunión barrial.
Ante los reclamos, la respuesta oficial llegó esta semana. Rolón anunció que la Municipalidad comenzará próximamente la perforación de un nuevo pozo en las cercanías de la oficina de la Junta de Saneamiento del barrio San José. Asimismo, señaló que está gestionando la puesta en funcionamiento de otro pozo, perforado hace poco en el predio del aserradero del intendente Derlis Molinas, ubicado en el barrio San Vicente.
Consultado sobre su promesa de renunciar en caso de no cumplir, Rolón descartó esa posibilidad. “No voy a renunciar porque voy a cumplir con los usuarios”, afirmó.
Mientras tanto, las canillas siguen secas y el malestar crece entre los vecinos que exigen menos excusas y más resultados.







