Obra fantasma de G. 500 millones en San Juan Nepomuceno: intendente y concejales bajo sospecha
SAN JUAN NEPOMUCENO. Grave denuncia de corrupción sacude a este distrito tras revelarse que la intendencia local, a cargo de Derlis Molinas (ANR), desembolsó G. 491.846.303 por una obra vial que nunca fue ejecutada. Se trata de un supuesto enripiado en las compañías Oculto y Potrero Ybate, que figura como concluido en la rendición de cuentas del ejercicio fiscal 2024.
Según los documentos, la mayoría de los concejales municipales avaló la aprobación de la rendición del ejercicio fiscal 2024, sin constatar la existencia real de las obras. Para agravar aún más el caso, intentaron ocultar la aprobación de esta cuestionada ejecución incluso en el acta oficial de la sesión. El concejal liberal Ireneo Ortigoza denunció la maniobra y obligó a que se incluyera su observación en el acta.
“Solicité y exigí que se hiciera constar que en las compañías Oculto y Potrero Ybate no existe ninguna obra de enripiado, pese a que en los papeles figura como finalizada y pagada,” expresó Ortigoza.

Informe fiscal bajo sospecha
Pese a la inexistencia física del enripiado, el fiscal de obras, Tomás Javier Prieto, dictaminó que las obras fueron ejecutadas, lo cual despierta serias sospechas sobre complicidad interna. No se han presentado pruebas técnicas ni fotografías que respalden la ejecución de los trabajos.
Empresa vinculada a una docente
La empresa adjudicada con el millonario contrato es Santa Catalina, que figura a nombre de una docente identificada como Eugenia González. La relación de la propietaria con el rubro de la construcción, así como su capacidad técnica y financiera para realizar obras viales, no ha sido aclarada por las autoridades municipales.
Exigen intervención y auditoría
Distintos sectores de la comunidad han solicitado la intervención de la Contraloría General de la República y la apertura de una investigación penal por parte del Ministerio Público. El caso podría marcar un nuevo escándalo de corrupción en el interior del país, donde las obras fantasmas y el desvío de fondos siguen siendo prácticas recurrentes.







