Emergencia ignorada: barrio sigue sin agua y apuntan al intendente
La emergencia sanitaria por falta de agua en el barrio Corazón de Jesús de San Juan Nepomuceno, sigue sin solución, pese a la disponibilidad de fondos y a la autorización para actuar por vía de la excepción. Vecinos denuncian que el conflicto político entre el intendente Derlis Molinas y el presidente de la Junta de Saneamiento estaría frenando la perforación de un nuevo pozo.
SAN JUAN NEPOMUCENO. Usuarios del sistema de agua potable del barrio Sagrado Corazón de Jesús, en esta localidad caazapeña, exigirán al intendente municipal, Derlis Molinas, la perforación urgente de un nuevo pozo equipado con tanque, motobomba y cañerías. El reclamo será planteado durante una reunión prevista con el jefe comunal, prevista para mañana jueves a las 09:00.
En febrero pasado, la Junta Municipal declaró "emergencia sanitaria" por la falta de agua potable y autorizó, mediante resolución, la utilización de hasta 500 millones de guaraníes del rubro de royalties para ejecutar el proyecto, con prioridad para los pobladores del barrio Sagrado Corazón de Jesús.
La declaración de emergencia permite al intendente ejecutar la obra por la vía de la excepción, sin necesidad de realizar una licitación, debido al carácter urgente de la situación. Sin embargo, llamativamente, ya pasaron seis meses desde la resolución y la administración municipal aún no ha iniciado los trabajos.
Nelson Mendoza, uno de los usuarios afectados, expresó su intención de exigir la inmediata perforación del pozo sin más demoras, argumentando que los vecinos ya no pueden esperar una licitación. Además, señaló que esta misma semana la municipalidad recibió más de G 1.500 millones en concepto de royalties. Dinero para la obra hay, sentenció Mendoza.
La reunión con el intendente está prevista para las 09:00 de mañana jueves, y Mendoza espera una masiva participación de los usuarios afectados.
Según versiones que circulan en la comunidad, el retraso podría deberse a un conflicto político-partidario entre el intendente Derlis Molinas y César Rolón, presidente de la Junta de Saneamiento, responsable de la distribución del agua. Esta disputa sería, presuntamente, la causa principal de la inacción municipal.
Escuela Papá Juan XXIII
La situación afecta también a la institución educativa del barrio, donde las cocineras recurren al agua de lluvia para poder lavar los utensilios de cocina ante la falta total del suministro. Esto genera preocupación entre los padres y docentes por los riesgos sanitarios que representa para los niños.







